El reto principal de este proyecto fue traducir un discurso cronológico en un recorrido espacial que hiciera legible la evolución artística de Pablo Picasso. La propuesta organiza las obras con precisión, crea relaciones visuales entre ámbitos y usa el color como herramienta de interpretación. Así, cada etapa gana identidad propia sin romper la continuidad del relato, logrando una lectura unitaria de un recorrido lleno de transformaciones estilísticas y conceptuales.





